El temido enemigo
fuente: Libro de J. Bucay. Cita: Charlas con Beatriz

Había una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él, necesitaba además, que todos lo admiraran por ser poderoso, así como la madrastra de Blanca Nieves no le alcanzaba con verse bella, también él necesitaba mirarse en un espejo que le dijera lo poderoso que era.
Él no tenía espejos mágicos, pero contaba con un montón de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes preguntarle si él, era el más poderoso del reino.
Invariablemente todos le decían lo mismo:
-Alteza, eres muy poderoso, pero tú sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: Él, él conoce el futuro.
( En aquel tiempo, alquimistas, filósofos, pensadores, religiosos y místicos eran llamados, genéricamente “magos”).
El rey estaba muy celoso del mago del reino pues aquel no sólo tenía fama de ser un hombre muy bueno y generoso, sino que además, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y festejaba que él existiera y viviera allí.
No decían lo mismo del rey.
Quizás porque necesitaba demostrar que era él quien mandaba, el rey no era justo, ni ecuánime, y mucho menos bondadoso.
Un día, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdió un plan:
Organizaría una gran fiesta a la cual invitaría al mago y después la cena, pediría la atención de todos. Llamaría al mago al centro del salón y delante de los cortesanos, le preguntaría si era cierto que sabía leer el futuro. El invitado, tendría dos posibilidades: decir que no, defraudando así la admiración de los demás, o decir que sí, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que escogería la segunda posibilidad. Entonces, le pediría que le dijera la fecha en la que el mago del reino iba a morir. Éste daría una respuesta, un día cualquiera, no importaba cuál. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su espada y matarlo. Conseguiría con esto dos cosas de un solo golpe: la primera, deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no había podido adelantarse al futuro, y que se había equivocado en su predicción. Se acabaría, en una sola noche. El mago y el mito de sus poderes...
Los preparativos se iniciaron enseguida, y muy pronto el día del festejo llegó...
...Después de la gran cena. El rey hizo pasar al mago al centro y ante le silencio de todos le preguntó:
- ¿Es cierto que puedes leer el futuro?
- Un poco – dijo el mago.
- ¿Y puedes leer tu propio futuro, preguntó el rey?
- Un poco – dijo el mago.
- Entonces quiero que me des una prueba - dijo el rey -
¿Qué día morirás?. ¿ Cuál es la fecha de tu muerte?
El mago se sonrió, lo miró a los ojos y no contestó.
- ¿Qué pasa mago? - dijo el rey sonriente -¿No lo sabes?... ¿no es cierto que puedes ver el futuro?
- No es eso - dijo el mago - pero lo que sé, no me animo a decírtelo.
- ¿Cómo que no te animas?- dijo el rey-... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes más eminentes... Contéstame pues, ¿cuándo morirá el mago del reino?
Luego de un tenso silencio, el mago lo miró y dijo:
- No puedo precisarte la fecha, pero sé que el mago morirá exactamente un día antes que el rey...
Durante unos instantes, el tiempo se congeló. Un murmullo corrió por entre los invitados.
El rey siempre había dicho que no creía en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se animó a matar al mago.
Lentamente el soberano bajó los brazos y se quedó en silencio...
Los pensamientos se agolpaban en su cabeza.
Se dio cuenta de que se había equivocado.
Su odio había sido el peor consejero.
- Alteza, te has puesto pálido. ¿Qué te sucede? – preguntó el invitado.
- Me siento mal - contestó el monarca – voy a ir a mi cuarto, te agradezco que hayas venido.
Y con un gesto confuso giró en silencio encaminándose a sus habitaciones...
El mago era astuto, había dado la única respuesta que evitaría su muerte.
¿Habría leído su mente?
La predicción no podía ser cierta. Pero... ¿Y si lo fuera?...
Estaba aturdido
Se le ocurrió que sería trágico que le pasara algo al mago camino a su casa.
El rey volvió sobre sus pasos, y dijo en voz alta:
- Mago, eres famoso en el reino por tu sabiduría, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la mañana sobre algunas decisiones reales.
- ¡ Majestad!. Será un gran honor... – dijo el invitado con una reverencia.
El rey dio órdenes a sus guardias personales para que acompañaran al mago hasta las habitaciones de huéspedes en el palacio y para que custodiasen su puerta asegurándose de que nada pasara...
Esa noche el soberano no pudo conciliar el sueño. Estuvo muy inquieto pensando qué pasaría si el mago le hubiera caído mal la comida, o si se hubiera hecho daño accidentalmente durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora.
Bien temprano en la mañana el rey golpeó en las habitaciones de su invitado.
Él nunca en su vida había pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cuánto el mago lo recibió, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.
Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.
El rey, casi sin escuchar la respuesta alabó a su huésped por su inteligencia y le pidió que se quedara un día más, supuestamente, para “consultarle” otro asunto... (obviamente, el rey sólo quería asegurarse de que nada le pasara).
El mago – que gozaba de la libertad que sólo conquistan los iluminados – aceptó...
Desde entonces todos los días, por la mañana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo comprometía para una nueva consulta al día siguiente.
No pasó mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teniéndolos en cuenta en cada una de las decisiones.
Pasaron los meses y luego los años.
Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, más sabio.
Así fue: el rey poco a poco se fue volviendo más y más justo.
RINCÓN DE POESÍA
PUB. Charlas con Beatriz
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego
Te quiero sólo porque a tí te quiero
te odío sin fín, y odiandote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego
Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero amor a sangre y fuego.
Pablo Neruda
RINCÓN DE POESIA. PUB. CHARLAS CON BEATRIZ

Preguntas ¿Qué es amor? Es un deseo
en parte terrenal y en parte santo,
lo que no sé expresar cuando te canto;
lo que yo sé sentir cuando te veo.
Ramón de Campoamor
RINCÓN DE POESIA
PUB. Charlas con Beatriz.
Cada vez que te enamores
no expliques a nadie nada
deja que el amor te invada
sin entrar en pormenores
Mario Benedetti
EL SALTO DEL CONEJO. Pub. Charlas con Beatriz
Cita :MET. Y PERGAMINO. M.A. CORNEJO
Cuenta una antigua leyenda hindú que los dioses visitaron la tierra y cada de los animales del bosque se preparó para hacerle una ofrenda; y así la vaca le obsequió un gran cuenco de leche, el lobo un gran trozo de carne, el oso un panal de miel. los dioses realizaban su visita muy complacidos por el esfuerzo que cada animal les ofrecía. Al caer la noche, ya cansados,
llegaron a lamorada del conejo. Cuán grande fue la sorpre al observar a este animal, cómodamente esperándolos junto a una hoguera, sin tener a la vista ninguna ofrenda que hubiera preparado para ellos.
Los dioses, un poco molestos, le reclamaron:"¿Acaso no tienes nada para nosotros?", y sonriendo el conejo, en respuesta, les pidió que se instalaran alrededor y que descansaran, pues le tenía preparada una sorpresa y deseaba sincesaremente agradarlos, una vez que los dioses tomaron asiento, el conejo inició un discurso: Es un honor para ní tenerlos aquí, busqué por todo el bosque algo que fuera digno de ustedes, pero lo que pude hallar se me hizo insignificante para los creadores de todo y se me ocurrió que a estas horas de la noche de la noche debían estar hambrientos. Les quiero entregar lo más valioso para mí, mi única ofrenda, un reconocimiento a la belleza de su creación. Y de un salto se metió a la hoguera para servirles de alimento. L os dioses quedaron asombrados por su gran generosidad y en premio lo rescataron de las llamas y le dijeron. "De hoy en adelante , conejo, vivirás el la cara luminosa de la luna para todos aquellos que la observen, recuerden que la principal característica del amor es la entrega total".
Desde entonces si usted observa detenidamente la luna llena, identificará a un conejo en posición de saltar, recordándonos con esta imagen que el amor debe ser incondicional.
-¿Cómo podria explicar el amor incondicional?
-El amor, más que enunciativo, debe ser demostrativo.
El amor incondicional es amar a otro ser sin condición alguna.
La expresión más sublime del amor incondicional es el de una buena madre.
La madre Teresa de Calcuta definía al amor limitado como aquel que esta condicionado a que el otro te ame;en cambio, el amor ilimitado se basta a sí mismo.
Bendiciones y Maldiciones
Publicado: Charlas con Beatriz
Bibliografía consultada:Metáforas y Pergaminos
Una mujer se quejaba, en una reunión, de que su marido siempre estaba en casa,
cuando él salía del trabajo, de inmediato se trasladaba a su hogar.Sábados y domingos
se hallaba ahí de tiempo completo. Su malestar consistía en nunca poder estar sola;
esta situación se le había convertido en un auténtico fastidio.En cambio, otra de las
asistentes a la reunión, se lamentaba de que su pareja viajaba demasiado y era muy poco
el tiempo que compartían. una más, se sintía fastidiada porque su madre siempre estaba atenta de ella, la llamaba todos los días preguntando por su salud. Una señora, de mediana edad, se dedicó a quejarse toda la tarde de su trabajo, se le hacía rutinario y,por la cantidad de trabajo que tenía que a diario resolver, . así el grupo de mujeres que se había reunido para compartir una taza de café, parecía una competencia de quién sufría más. Por supuesto, en su opinión, cada una de ellas se merecía el galardón del
primer lugar, pues nadie de las presentes la podía superar.
Yo cambié la óptica y traté de analizar el lado positivo que contenía la situación de cada
mujer. De la que se quejaba de la presencia de su marido, su bendición era tener alguién que la acompañaba; de aquella que se lamentaba de la ausencia de su pareja,su bendición era tener tiempo para dedicarse a otras cosas, quién no soportaba su trabajo, su bendición era tenerlo; y qué decir de la bendición de tener una madre que cariñosamente se ocupa de su hija. Concluí que toda bendición no aceptada se convierte en una maldición. Que es usual encontrarse con personas que han hecho de sus vidas un calvario, pues han perdido la dimensión positiva de sus circunstancias, convirtiéndose en inconformes negativos.Creo que les produce una gran satisfacción recibir compasión de los demás, de hecho, es un juego psicológico para manipular el reconocimiento, obedece a una necesidad inconsiente de recibir caricias. Por supuesto, es un juego mortal, pues perdemos la vida, porque en lugar de crecer en la intimidad y construir una valiosa relación, nos dedicamos a desperdiciar el recurso más valioso, no renovable e irrecuperable, que es el tiempo.
En cada encuentro que tenemos con otra persona, debemos darnos la oportunidad de enriquecernos mutuamente,evitando manipular para obtener reconocimiento.
Debemos aprender a transitar en la vida con el equipaje más ligero, tenemos por costumbre ver el lado oscuro de las cosas; la auténtica iluminación es ver el lado brillante en cada situación .
Esto no es una eutopía, y tampoco debe confundirse con ver las adversidades color de rosa,
sino buscarle a cada situación su lado positivo....y citando a Ana María Rabatté "disfruta los buenos momentos, porque los malos te llegan solos...
Rincón poético
porque tu siempre existes donde quiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
Encuentro